Lastres, Gijón y Lagos de Covadonga

Seguimos disfrutando de nuestro Viaje Rural Picos de Europa. Amanece un día lluioso pero las temperaturas habían subido y muy a mi pesar había mucha menos nieve que el día anterior. Emprendemos nuestro dia dispuestos a disfrutar de Lastres, Gijón y Lagos de Covadonga

gijon

Lastres

No tuvimos problema para bajar por la carretera hasta Benia. Nuestro primer destino fue Lastres, el pueblo famoso conocido por la serie Doctor Mateo. Hicimos caso del GPS. Que nos mandó dirección Llanes, es decir hacia el este (dirección contraria a donde queríamos ir) para coger la autovía en la Posada. En lugar de cogerla en Ribadesella. Sinceramente creo que cometimos un error y tardamos algo más que por el camino de siempre, aunque sin duda la carretera es mucho más bonita por ese lado. Una vez salimos del Concejo de Onís y nos pusimos en autovía dejó de llover. Algo que agradecí un montón. El tiempo está claro en Asturias tanto como en Euskadi es imprevisible.

Lastres

Lastres

Justo antes de llegar a Lastres, en la misma carretera encontramos el Museo del Jurásico de Asturias (www.museojurasicoasturias.com)

Una vez llegamos a Lastres, nos costó bastante tiempo aparcar. El pueblo no tiene muchos sitios donde poder dejar el coche y los ‘parkings’ que hay en la zona del puerto y así son pequeños. Lo mejor es dejarlo a la entrada donde el parking es más amplio.

La verdad es que el pueblo no tiene mucho encanto. Es un típico pueblo pesquero, pero como los que puede haber por Lekeito o Mundaka, pueblecitos pesqueros bizkainos. No tardamos demasiado tiempo en dar una vuelta. Además que no somos fans de la serie y no nos recorrimos los lugares típicos en los que ruedan.

El siguiente destino fue Tazones, otro pueblecito del estilo. Para llegar hasta Tazones al salirse de la autovía se pasa por al lado de Villaviciosa, otro pueblecito que también nos recomendaron visitar, pero que por falta de tiempo no lo hicimos.

Y desde Tazones de nuevo cogimos autovía hasta Gijón. De camino volvimos a llamar al teléfono de contacto de Covadonga para informarnos del estado de la carretera de acceso a los lagos. Nos informaron que ya estaba abierta. Así que decidimos comer en Gijón y marchar a verlos. Teníamos real interés en visitarlos.

Gijón

Gijón es la ciudad más poblada del Principado (300.000 habitantes). Se encuentra en la Costa Verde del Cantábrico, a 33 km. de Oviedo. La principal ciudad se ha renovado en los últimos años, dotándose de nuevos museo, un puerto deportivo, galerias de arte y restaurantes de diseño.

Una vez entramos en Gijón nos dirigimos a la zona del ayuntamiento, al cerro de Santa Catalina a intentar aparcar. Fue algo imposible así que buscamos un parking público. Encontramos uno cerquita del paseo marítimo, en el centro comercial San Agustín.

Gijón

Fuimos directos a la Plaza Mayor, junto al Ayuntamiento. Alli había unos puestecitos con gastronomía típica asturiana y aprovechamos a comprar unos quesos. Yo compré 4 medios quesos envasados al vacio que me salieron 14,00€. Tenía queso azul picón de vaca y cabra, queso curado de vaca y cabra, queso puro de cabra y queso puro de vaca.

Como era la hora de comer buscamos por la misma zona algún restaurante. La media de los menús era de 15,00€. Elegimos un bar en el que no había mucha gente. La verdad que elegimos mal, 13,00€ pagamos por cada menú.

Para bajar la comida terminamos dando un paseo por el paseo de la playa. Llegamos al cerro de Santa Catalina desde donde se puede contemplar a su vez el mar y la ciudad. Allí mismo podemos ver la famosa escultura el Elogio del Horizonte, de Eduardo Chillida. En Gijón también podeis visitar la Laboral (www.laboralciudaddelacultura.com), ciudad de la cultura que nos recomendaron.

La gastronomía de Gijón combina la nueva cocina de autor con sidrerias, tapas de siempre como las croquetas de erizo de mar (oricio) y guisos marineros. La tradición en dulces se descubre con la ruta Gijón Goloso (www.gijongoloso.com).

Cogimos el coche y pusimos rumbo a Covadonga. Teníamos horita y media así que había que apresurarse para poder ver los lagos con luz.

La vuelta hicimos caso omiso al GPS y esperamos a la salida de la autovía que salía en Ribadesella. Desde allí hicimos una parada en Cangas de Onís para terminar de comprar los recuerdos que queríamos llevar. Compramos una caja de corbatas de Unquera y un sobado grande. El termómetro marcaba 17º en Cangas.

Lagos de Covadonga

Una vez entramos en Covadonga, cogimos la carretera de los lagos. Aquello parecía que nunca terminaba y ¡encima todos los coches se iban ya del parque! La carretera es muy estrecha y según subíamos podíamos ver restos de nieve que durante el día no habíamos visto. No es de extrañar que cuando llegamos a los lagos (20 minutos tardamos desde Cangas de Onís hasta el primer lago), el termómetro marcara 8º. Para colmo comenzó a llover y ¡había vientos huracanados!. Bueno huracanados no, jaja pero casi. ¡Mereció la pena el miedo que pasé por la carretera! Fue una imagen increíble. Los lagos son preciosos. Me encantaron. Es que no se puede describir con palabras el paisaje tan bonito que había, de los lagos, la montaña y la nieve. Increíble. Una vez que llegamos al lago Enol no tardamos nada en llegar al segundo, al lago Ercina. Hicimos algunas fotos y marchamos que no se podía estar allí del viento que hacía.

Lagos Covadonga

Lagos Covadonga

Ya eran las 18.00h y estaba oscuro, fuimos a la casa a ver el partido del Athletic. Cenamos unos bocadillo de tortilla calentitos con pan de artesano que nos sirvieron en la casa. Muy ricos.

Día 4, Llanes

Esta mañana nos tomamos nuestro tiempo para levantarnos y bajar a desayunar.

Una vez terminamos cogimos nuestras maletas y saldamos nuestra deuda. Total del alojamiento 177€ (59 €/noche).

A las 11.20 ya estábamos de nuevo saliendo por última vez de la casa. Hicimos un alto en el camino y paramos en Llanes. Dimos un paseo por el puerto, hasta el faro y por el pueblo. Me gustó mucho Llanes. La pena que la zona del puerto estaba en obras, pero me pareció un pueblecito muy bonito. De todos los pueblos pesqueros que visitamos, diría que el que más.

Y vuelta para Bilbao.

Llanes

Llanes

Pues esta ha sido nuestra aventura por Asturias. Animo a todo aquel que quiera visitarlo que lo haga en invierno. Aunque no sea la mejor época para coger un coche y ponerse en carretera, la imagen de todo nevado es increíble. Pudimos ver los mismos paisajes con nieve y sin ella  y de verdad que me quedo con la estampa nevada.

Os aconsejaría que eligierais otros pueblos con más movimiento que Bobia. A mí me gustó mucho Cangas de Onís. Que aunque haya movimiento no deja de ser un pueblecito tranquilo asturiano.

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