Mis impresiones sobre Brasil

Brasil es un país que siempre ha tenido fama de ser un lugar inseguro. Ocupa el séptimo lugar entre los países más violentos del mundo. La inseguridad amenaza convertirse en el punto débil de un Brasil que intenta consolidar un nuevo status en el orden internacional.

Bondinho - Pão de Açúcar

… Miedos y preocupaciones…

Voy a ser sincera, cuando me dijeron que viajaba a Rio de Janeiro yo sola me incomodé. No quería viajar. Con el tempo me he convertido en una chica muy precavida y cuidadosa. Ya no me gusta tanto la ventura, ni lo desconocido. Me he hecho mayor.

Cuando en la oficina donde trabajo comenté que me iba tres semanas por proyecto a Brasil los comentarios fueron de lo más variopinto: los hombres enseguida se ofrecían para ir en mi lugar. El sector femenino, en cambio mentaban: “Yo te comprendo, a mí tampoco me gustaría viajar sola…”. Al final, no había nada que hacer. Estaba decidido. Así que me preparé:

  1. Dejar en casa objetos valiosos: colgantes, reloj, pulseras…
  2. Llevar las tarjetas de crédito junto con los números de teléfono a los que llamar para cancelarlas en caso de robo
  3. Smartphone siempre en el hotel. Un Alcatel en el bolso
  4. Teléfonos de emergencias siempre a mano
  5. Pasaporte en la caja fuerte del hotel. Encima DNI y tarjetas médicas

Y allá fui. En un principio tenía que desplazarme por mi cuenta desde el aeropuerto hasta el hotel, pero insistí para que me fuera a recoger un coche de confianza al aeropuerto. No me fiaba de los taxistas. Una mujer joven, con maletas, extranjera, sola… Toda una experiencia.

Al final todo quedó en agua de borraja…

… La realidad…

Los cariocas son conscientes de la imagen que el resto del mundo tienen de ellos. Los taxistas, las personas con las que trabajaba, mis amigos, todos me preguntaban “¿Cómo ves Rio de Janeiro? ¿Te está gustando?”, a lo que yo respondía, “Me encanta, me los estoy pasando genial, mucho mejor de lo que pensaba”. Y es que no es como esperaba. Decir que no hay violencia, será mentir. Pero como en cualquier gran ciudad. Las precauciones que hay que tomar son las típicas que tomaría en cualquier capital europea.

  1. Tener ojo con los carteristas. Bolsos hacia delante.
  2. No andar sola de noche por las calles pocas transitadas, ni barrios conflictivos.
  3. Evitar visitar las favelas por cuenta propia.

En el tema de seguridad, he vivido tres semanas totalmente tranquila. Me he desplazado en taxi, he cogido el metro, he visitado el barrio de Lapa con mis amigos, he disfrutado de la noche… ¡Adiós prejuicios! ¡Adiós a los miedos!

Río de Janeiro atrae gran cantidad de turismo nacional e internacional, vive en gran parte del turismo, por lo que tampoco les interesa económicamente que el volumen de viajeros decaiga. Si bien es cierto, que estando tan cerca de países latinoamericanos y el volumen tan grande de extranjeros que llega cada año deberían aplicarse un poco más en el tema de idioma. A pesar de no ser un país angloparlante, tampoco tienen un gran dominio del inglés, idioma ya universal. Les cuesta comunicarse en otro idioma que no sea el portugués, incluso en los hoteles.

Animo a todo aquel que quiera conocer Brasil a que viaje al país. Mujeres, hombres, solos, en grupo o en familia. Merece la pena.

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