Visita exprés a Shanghái en un día

He estado en Shanghái por motivos laborales y he tenido la oportunidad de hacer una visita exprés de un día por la ciudad.

Para entrar en China, los ciudadanos españoles actualmente no necesitan visado. Sin embargo, desde finales de 2025 es obligatorio completar la Tarjeta Digital de Entrada (e-arrival Card), un formulario online que debe rellenarse dentro de las 24 horas previas a la llegada para agilizar el control migratorio. Te lo solicitarán en el control de pasaportes al entrar en el país. https://requisitos.catai.es/destino/china/

En cuanto a la conectividad, nosotros optamos por llevar una eSIM. El llamado “Gran Cortafuegos” chino (Proyecto Escudo Dorado) bloquea numerosas plataformas como Google, Facebook, Instagram o X (Twitter), lo que puede complicar bastante la comunicación y el trabajo. Dentro del grupo con el que viajaba, los que contaban con un teléfono nuevo pudieron hacer uso de una e-Sim, que contrataron con Holafly, muy cómodo de usar. https://esim.holafly.com/es/blog

Los que no podíamos hacer uso de esta función, compramos en Amazon  una tarjeta SIM china internacional. Importante esto último para poder tener acceso a las aplicaciones de Google, como Gmail o maps y también a Whatsapp.

Otra aplicación imprescindible durante el viaje fue Alipay. En China prácticamente todo se paga con el móvil: basta con vincular una tarjeta bancaria (Revolut o cualquier otra) y listo. Pagamos absolutamente todo con esta app, incluidos restaurantes, donde incluso el menú y los pedidos se gestionaban desde el móvil. También la utilizamos para el transporte, como el ferry.

Por último, llevamos adaptadores de corriente, aunque en el hotel disponíamos de enchufes con USB.

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Nos alojamos en el hotel SSAW Boutique Hotel Shanghai Bund, muy bien situado, a apenas 10 minutos caminando del Bund. Es un hotel cómodo, con buen desayuno tipo buffet y detalles prácticos como enchufes USB o secador. Además, pudimos hacer late check-out hasta las 18:00 a cambio de dejar una reseña.

El Bund y el skyline de Pudong

Comenzamos el día dirigiéndonos al Bund, el famoso paseo junto al río Huangpu. Desde aquí se obtienen unas vistas espectaculares del distrito financiero de Pudong, con su impresionante skyline.

De izquierda a derecha: el Shanghai World Finantial Center (492 m), la Shanghai Tower (632 m), la torre Jin Mao (420 m) y la Perla Oriental (468m). Esta última fue el primer gran rascacielos de la ciudad, inaugurado en 1995. Su mirador más alto se sitúa a 350 metros, y en su base alberga el Museo de Historia de Shanghái.

Dedicamos un rato a pasear y hacer fotos antes de cruzar a la otra orilla.

Decidimos tomar el ferry para cruzar a Pudong. El trayecto cuesta solo 2 RMB y dura unos 10 minutos. Se puede pagar en efectivo o con Alipay, aunque en nuestro caso configurar el pago en la app nos llevó casi 15 minutos, así que en este caso el efectivo habría sido más práctico. De hecho, fue el único momento en todo el viaje en el que echamos en falta llevar dinero físico.

Al llegar a Pudong, caminamos unos 10 minutos hasta situarnos a los pies de la imponente Shanghai Tower a entrada al mirador cuesta alrededor de 170 RMB. Existe también la opción de añadir una experiencia multimedia que incluye un espectáculo de luces y una exposición sobre el sistema de amortiguación del edificio. Para acceder es necesario presentar el pasaporte.

Una vez dentro, subimos hasta la planta 118, desde donde se obtiene una vista panorámica de 360º de la ciudad. Pudong es un distrito en constante crecimiento, donde cada nuevo rascacielos parece querer superar al anterior. Actualmente, la Shanghai Tower, con sus 632 metros, es el edificio más alto, tras destronar al World Financtial Center, que a su vez había superado a la torre de televisión, conocide como la Perla Oriental.

Jardines Yuyuan y casco antiguo

Tras la visita, regresamos en ferry al Bund y nos dirigimos hacia la zona antigua. Atravesamos el  Gucheng Park junto al que hay una oficina de turismo, y llegamos a la entrada de los Jardines Yuyuan, una de las zonas más concurridas de la ciudad. Y es que los alrededores de esta zona están repletos de tiendas, restaurantes y gente. Gente por todos los lados.

Los jardines Yuyuan son un magnifico ejemplo del paisajismo de la dinastia Ming. El casco antiguo de Shanghai ha sido reestructurado en torno a estos jardines, donde destaca una enorme construcción del siglo XVI, formada por numerosos edificios de tejados curvos y patios unidades entre sí. El principal edificio es la Casa de Té Huxinting donde se sigue sirviendo el té.

A la hora de comer, decidimos alejarnos un poco de la zona más turística y encontramos un restaurante local que resultó ser un acierto. Aquí volvimos a usar Alipay para pedir directamente desde el móvil.

Dentro del propio restaurante descubrimos unas galerías comerciales de tres plantas, completamente locales y nada turísticas. Había de todo: ropa, maletas, juguetes… A uno de los compañeros la maleta en al ida se le había terminado de romper, asi que en una tienda frente a la puerta de acceso a los Jardines Yuyuan compró una maleta de mano por 236. Al llegar a estas galerías, era tan bueno el precio, que un compañero se compro por 200 una maleta tamaño L. Lo que hizo fue meter dentro de esa la suya que traía de España en tamaño M.

Nanjing Road y despedida nocturna

Después de dejar las compras en el hotel, nos dirigimos a Nanjing Road, la principal avenida comercial de Shanghái.

Esta avenida peatonal, es un hervidero de gente todos los días. En “la milla dorada” se disputan lugar las firmas nacionales e internaciones, desde la perfumería a la informática, pasando por deportes, juguetes o comida orgánica. En algunas tiendas se hacen largas colas para entrar.

Al caer la noche, regresamos al Bund para disfrutar del espectáculo de luces. Es uno de esos momentos imprescindibles: el skyline iluminado frente al río, con multitud de personas paseando y disfrutando del ambiente. Este paseo atrae a millones de turistas, en su mayoría chinos llegados de todos los rincones del país, que pasean embelesado por el espectáculo junto a extranjeros de los cinco continentes.

Buscamos un restaurante para tomar algo caliente y acabamos el día en Captain Bar, una terraza con vistas espectaculares al Bund. El local estaba repleto de locales, turistas, jóvenes, no tan jóvenes. Se accede si hay mesa libera a través de un ascensor que lleva a la quinta planta.

Fin de nuestra visita exprés a Shanghai en un día.

 

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